Código de Ética


Principios y Normas Generales


Artículo 1.- Papel del abogado en la sociedad.
El abogado es un coadyuvante de la justicia. Tiene la obligación de siempre obrar con legalidad, honestidad, honradez y buena fe en todas sus actuaciones con clientes, los administradores públicos de justicia y otros abogados, incluyendo los abogados de sus contrapartes.

El abogado debe de tener presente que es un ejemplo para la sociedad. Debe obrar con legalidad, honestidad y honradez en todas sus relaciones.

Artículo 2.- Abuso del Proceso.
El abogado nunca debe permitir el ofrecimiento de pruebas o testimonios falsos. Tampoco nunca debe ofrecer argumentos o fundamentos jurídicos a sabiendas que son falsos.

El entorpecimiento de mala fe al procedimiento judicial perjudica la justicia, causa daño moral y económico, no solo a las contrapartes del abogado, sino a toda la sociedad. Por lo tanto, el abogado debe abstenerse de utilizar tácticas dilatorias u otros actos desleales al orden público que tienden a entorpecer a la justicia.

Artículo 3.- Deber de Aprendizaje e Investigación.
El abogado debe apreciar que el aprendizaje profesional es un proceso continuo que nunca termina. El abogado tiene el deber de continuamente estar al tanto con nuevas tendencias en la doctrina jurídica y debe de estar al tanto con las reformas legislativas en las áreas de derecho de su especialidad.

El abogado tiene el deber de mejorar continuamente la calidad de escritos y presentaciones orales con énfasis en los atributos de claridad, certeza y precisión. La claridad implica el dominio pleno del idioma en su forma oral y por escrito. La certeza implica que el abogado cumpla con su deber de investigación para asegurar que se funda sus argumentos con legislación vigente y que se cita la jurisprudencia más reciente y aplicable. La precisión implica la capacidad de desarrollar argumentos jurídicos maduros, ciertos y convincentes.

“El Derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos serán cada día un poco menos Abogado.” - Eduardo J. Couture

Artículo 4.- Prestación de servicios gratuitos o de bajo costo.
El abogado debe empeñarse, dentro de sus posibilidades, a prestar servicios gratuitos o de bajo costo a ellos que se encuentren en condiciones de pobreza extrema o vulnerabilidad.


Relaciones con el cliente


Artículo 5.- Conocimientos.
El abogado sólo debe aceptar asuntos respecto de los cuales tenga el conocimiento para atenderlos, salvo que colabore con un abogado que lo tenga.

Si se trata de un asunto novedoso en que existe la probabilidad que hayan pocos abogados con experiencia, el abogado puede aceptar el encargo explicando al cliente la índole novedoso del asunto y los riesgos asociados con la pretensión de litigar en una área poca conocida.

Artículo 6.- Contrato de prestación de servicios.
Toda representación profesional debe regirse por un contrato de prestación de servicios profesionales que defina el alcance del trabajo, las etapas procedimentales, los tiempos estimados y los precios. El contrato debe ser enmendado periódicamente si las circunstancias lo requiere.

El contrato puede incluir un pacto de cuota litis (recompensa basada en resultados), debe expresarse la cuantía de los honorarios como porcentaje de beneficio económico recibido por el cliente. También debe expresarse las bases para la computación y reembolso de gastos.

Cada contrato debe expresar la opinión del abogado sobre las posibilidades de alcanzar las pretensiones del cliente y el resultado previsible del asunto. El abogado nunca debe afirmar que el resultado deseado por el cliente es “garantizado”.

Artículo 7.- Conflicto de interés.
El abogado o sus asociados nunca deben representar a ambas partes en un conflicto simultáneamente sin el previo consentimiento de las mismas.

El abogado no debe aceptar una representación si existe un interés personal en el asunto por parte del mismo abogado o cualquier familiar, amistad cercana o asociado del abogado.

Antes de aceptar una representación, el abogado debe informar al cliente si la contraparte en un conflicto es actualmente o anteriormente era el cliente del abogado.

Artículo 8.- Continuidad de la representación.
El abogado que acepte un asunto profesional debe atenderlo hasta su conclusión, salvo que exista causa justificada. Se considera causa justificada que el cliente:
a) Mienta o induzca a error al abogado sobre aspectos relevantes del caso.
b) Cometa actos ilegales relacionadas con el asunto.
c) Incumpla con los términos y condiciones pactados.

Si la terminación de la representación es necesario y justificada, el abogado dará un plazo razonable al cliente para buscar representación alternativa. El abogado regresará al cliente todo documento u otro material o relevante al asunto al cliente, aunque el cliente deba dinero al abogado.

Artículo 9.- Modos de recompensa.
El abogado, como regla general, debe empeñarse en solo recibir dinero para sus servicios. En el caso de que el abogado representa a un cliente de bajos recursos a bajo costo, es permisible recibir recompensa en especie. (Por ejemplo, una cantidad nominal y simbólico de producto agrícola producida por un campesino.)

El abogado solo puede tomar un interés en el asunto si el cliente es una persona “sofísticada” con la educación y solvencia económica para entender el modo inusual del arreglo y entender sus riesgos. El abogado nunca debe solicitar o aceptar favores sexuales en cambio de sus servicios.

Artículo 10.- Obligaciones al cliente en el desempeño del servicio.
El abogado debe extender al cliente un recibo por cualquier monto recibido. El recibo ha de ser fechado, contener una descripción del concepto de pago y ser firmado por el abogado.

El cliente debe ser informado sobre toda novedad o avance en la secuela de cualquier procedimiento y sobre el siguiente paso esperado y el tiempo estimado antes que se actualice el siguiente paso.

El abogado debe avisar y poner de inmediato a disposición del cliente los bienes o dinero que reciba.

El abogado debe avisar al representante legal de la contraparte sobre cualquier propuesta del cliente sobre una resolución o mediación fuera del procedimiento. El abogado nunca debe comunicarse directamente con las contrapartes, solo a través de sus representantes.

El abogado debe impulsar cada asunto en su momento procesal oportuno sin que haya demora innecesaria.

Artículo 11.- El secreto profesional.
El secreto profesional es deber del abogado a guardar como secreto toda comunicación oral o escrita que tuviera con su cliente, los representantes del contrapartes o con terceros dentro de la esfera de la representación. También es secreto todo material que se confecciona dentro de la representación que no fuese presentado a las instancias jurisdiccionales o arbitrales.

Ante cualquier decisión de autoridad que le ordene declarar sobre materias objeto del secreto profesional, debe realizar las actuaciones razonables para impugnarlas.

No se debe grabar conversaciones con clientes, contrapartes o terceros sin el consentimiento expreso que todos los presentes.

El deber del secreto profesional perdura sin límite de tiempo aún después de la conclusión del asunto o después de que haya dejado de prestarle sus servicios.